La decisión, impulsada por el Departamento Ejecutivo, representa una medida concreta de acompañamiento en un momento clave para las familias: el inicio del ciclo lectivo. Con esta acción, el municipio reafirma su compromiso de estar presente cuando más se necesita, facilitando la organización económica y contribuyendo a afrontar los gastos vinculados al regreso a clases.
En un contexto económico desafiante, la gestión municipal demuestra una vez más que la administración responsable y ordenada permite tomar decisiones que impactan directamente en el bienestar de trabajadores y trabajadoras. Este adelanto no solo es un alivio financiero, sino también una señal clara de prioridad: primero las familias municipales.
Desde el Ejecutivo destacaron que esta medida es parte de una política sostenida de fortalecimiento del poder adquisitivo y acompañamiento permanente al personal, reconociendo el esfuerzo y la dedicación diaria de quienes sostienen los servicios y el funcionamiento de la ciudad.