Cultura

Custodiado por los angeles del cerro

El 20 de mayo se celebra el día del Himno a Merlo, en conmemoración de aniversario del natalicio de su compositor, el querido “Coco” Altamirano.

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Para quienes no lo conocen, Jorge Altamirano, ha dedicado gran parte de su vida a componer poesía y cantos. Escribió un libro de relatos en versos de cosas que lo impresionaron, tal como cita en la descripción del mismo “Mensajero de los sueños“. Además, puso música a poemas de Antonio Esteban Agüero, el reconocido poeta puntano, a través del repertorio “Cielo sin aviones”.

Trabajó en la dirección de turismo y casa del Poeta, donde tuvo un excelente desempeño basado en la difusión de la obra de Agüero y de la ciudad en sí misma.

En noviembre del 2017 fue nombrado ciudadano Ilustre y vecino ejemplar de la Villa de Merlo, como acto de reconocimiento a su aporte con la creación de la ”Oda a Merlo”, que adoptamos con gran cariño como Himno, y otras actividades abocadas con pasión a nuestro amado pueblo.

Jorge “Coco” Altamirano, creador del Himno a Merlo.

Falleció tristemente el 18 de junio del año pasado, exactamente el mismo día que partiera el poeta Agüero, pero 51 años después.

Himno a Merlo

Va subiendo el sol tras la montaña
ya va a amanecer en Merlo
lo presienten pajaritos con sus trinos y aleteos
las flores sueltan su aroma,
ya va a amanecer en Merlo.

El gran faro se prende de golpe pues de un salto trepa el cerro,
empieza a esparcir colores
y se encienden tierra y cielo,
es la creación cada día
en este bendito pueblo.

Yo quisiera el verbo mágico de Agüero
y contarle a todo el mundo como es Merlo
paraíso natural, vergel divino
custodiado por los ángeles del cerro.
Si algún día sube el agua de los mares
a resguardo voy a estar, aquí en mi pueblo
tengo un arca generosa en tierra firme, y en su proa esperanzada dice Merlo.

Veo el milagro del agua cristalinos arroyuelos
parecen ríos de plata
que van bajando del cielo
amamantando nogales,
higueras, molles y almendros.

Que misterio estando el mundo
tan febril y ceniciento haya aquí tantos colores
tanta paz y tanto cielo tantos pájaros sin celda
tanto sol brillando en Merlo.

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